Turismo para techies

Este artículo es el primero de la serie titulada Decálogo antitecnófobos. En él vamos a hacer un repaso a los cambios recientes en el mundo de los viajes, uno de los aspectos más agradables y cómodos de la tecnología amigable. ¡No habrá excusas por muy anti tecnología que seas!

Antes de nada, no nos engañemos: la idea de una escapada, un viaje de una semana o una estancia de mayor duración, es diferente para una persona normal que para un amante de la tecnología. Poco a poco, la mayoría se preocupa más por si en su alojamiento se proporciona acceso a internet, si podrá dejar cargando su smartphone o tablet, o qué tarifas de internet ofrecen las compañías para poder llevarnos los gadgets a cualquier lugar.

Esta normalización obliga al sector del turismo a renovarse, y apostar por el público techie (aquellos especialmente interesados en algún campo de la tecnología) es sin duda un punto a favor a la hora de que escojamos.

Hablemos de casos concretos, que es lo que nos gusta. Tenemos entre ellos algunas ofertas muy llamativas. Además, son un ejemplo a seguir por parte de los que aún no se hayan subido al carro.

Monmouth, ciudad digitalizada que enlaza información de Wikipedia con códigos QR en sus calles.

En esta ciudad del Reino Unido se han animado a crear entradas de Wikipedia de sus lugares de mayor interés. Pero no sólo eso, sino que junto a ellos existen puntos de acceso a internet gratuitos para que con nuestro lector de códigos QR podamos escanear y acceder a toda la información. (+ info)

Sin duda es práctico tener información in situ, aunque muchos preferirán planificar e investigar de antemano. Por eso son cada vez más las aplicaciones móviles y servicios web que permiten trazar rutas, organizar tanto el transporte como el alojamiento, y multitud de opciones. Recomiendo las siguientes: Minube, TouristEye y Lonely Planet.

Un caso que me ha llamado especialmente la atención es el de Geek Sherpa: El concepto de ruta tecnológica parece novedoso, y es que habrá algunos incapaces de separarse por completo de sus pasiones: electrónica, informática, y cacharros varios. Para aquellos incorregibles geeks que visiten Barcelona está pensado este itinerario (aunque pretenden que la idea se expanda por otras ciudades), en el que se indican los puntos más interesantes (como establecimientos) en un mapa. (+ info)

Hablemos ahora del transporte. Pensemos en la siguiente situación: Llegamos en avión a nuestro destino en el extranjero, y cogemos el equipaje con tal de encaminarnos a nuestro alojamiento (posiblemente algo lejos del aeropuerto). ¿Qué tal un taxi? Es una opción, entre muchas otras. Pero no debería extrañarnos que próximamente fuesen coches automatizados los que, tras señalar en una pantalla con Google Maps, nos llevasen directamente a nuestro destino siguiendo el trayecto óptimo teniendo en cuenta el tráfico. Tras las numerosas pruebas de Google con su coche (en Omicrono nos cuentan todos los detalles) y el creciente interés por parte del sector automovilístico, es bastante probable que este escenario se convierta en realidad, y sean más las comodidades de las que disponer: nos identificamos en el coche con nuestros credenciales del tipo que sea (Google Wallet, por ejemplo, para pagar y al mismo tiempo acceder a nuestra cuenta), y accedemos a nuestro lector de feeds, a nuestra música almacenada en la nube, y podemos realizar una videollamada para contar que estamos llegando. Son tan sólo algunos ejemplos, aplicables a un autobús o un tren de cercanías.

Otra tecnología a tener en cuenta es la realidad aumentada. Sin duda alberga un enorme potencial que a lo largo de los próximos años irá desplegándose en las grandes ciudades. La mejor prueba de ello está en las pretensiones del proyecto Google Glass y la respuesta por parte de la competencia (Olympus, Apple, Sony):

Veremos publicidad personalizada en las calles, en los grandes edificios, escaparates, etc. También tendremos al alcance de la vista la localización de nuestros amigos o familiares, o nuestras cafeterías y bares favoritos. No cabe duda de que en el futuro estaremos aún más rodeados de información, aunque deberemos esforzarnos para que ésta sea de calidad, adecuada a nuestras necesidades (no intrusiva) y que no peligre nuestra privacidad.

Por último, retomando el asunto de los viajes, quisiera hacer mención a un servicio del que se está empezando a hablar. Consiste en el intercambio de alojamiento, y Swaapping es una de las páginas que nos ofrecen esta oportunidad. Está orientado a gente que ya conozcamos, aunque siempre podemos encontrar gente que ofrece su casa y, si consideramos que son de confianza, dar el paso y viajar hasta allí.

Como veis, no son pocos los avances en materia de viajes e información en las calles, lo cual nos permite disfrutar mejor de una estancia fuera del hogar.

El Higgs y la prensa nacional

Imagino a los redactores de turno, sin interés científico más allá del de cubrir una noticia reciente y muy importante, al parecer:

A ver, esto es una partícula que se encarga de dar masa a todas las demás. Bien… espera, pero cómo puede dar masa a todas? ¿Acaso está en todas partes? Ah, ya veo. Omnipresente, como Dios. Por eso lo de partícula divina, ¿no? Perfecto, hay muchas posibles metáforas y analogías con eso de Dios, el universo, y tal.
Pero no puede haber dos dioses, así que digamos que ese tal bosón es Dios. Perfecto, ya verás como sorprendo a la gente.

Y voilà, ahí lo tenemos:

Jeje, esto no se le ha ocurrido a nadie antes.

Por eso voy a encender la TV, para reirme/llorar con los titulares erróneos, las confusiones por no asesorarse con rigor, y los mezclijos que algún que otro canal seguro hacen en sus informativos.

Decálogo antitecnófobos

Está entre nosotros, por todas partes. El resultado del esfuerzo ingente de generaciones de investigadores, ingenieros, diseñadores, profesores, y un larguísimo etcétera, se nos muestra invisible entre la maraña del día a día. Pasa inadvertido porque a la mayoría nos tiene acostumbrados. Pensamos en ello cuando surge un nuevo avance o un descubrimiento mediático y, como si de pronto nos conectasen al mundo real de Matrix, lo vemos con ojos de asombro, en ocasiones incrédulos, o en el peor de los casos (el del desconocimiento), con rechazo y desdén.

Es este último grupo el que me incita a escribir sobre el tema. No estamos viviendo una situación nueva; no en tanto que, a lo largo de la historia, el ser humano ha sido capaz de descubrir, crear, mejorar y adaptar su entorno a sus necesidades. Que vivamos en una época donde la técnica se renueva a velocidades vertiginosas y el conocimiento científico está más al alcance de todos es un indicador de la inevitable convivencia que nos espera a todos con situaciones antes inimaginables.

Algunos tienen problemas para aceptar esto, pues prefieren quedarse lejos de tan compleja sistematización del uso de máquinas; probablemente las sientan muy cerca, y eso puede resultar incómodo. Pero, creo, esto se debe a una especie de alienación en el concepto que han creado alrededor de los aparatos autómatas. Al fin y al cabo, somos nosotros los que las ideamos, diseñamos, y programamos para que hagan aquello que necesitamos que hagan. Es probable que un acercamiento a la población en general (no olvidemos que aún no todos somos nativos digitales) derrumbe esas barreras irracionales que infundan ese rechazo.

Con el fin de analizar cuál es el impacto tecnológico en la era de la información, de qué modo se podría mejorar nuestra vida diaria y cuáles son las expectativas reales, doy paso a una serie de artículos, a modo de decálogo, en el que veremos ejemplo en diversos ámbitos como pueden ser los negocios, la domótica, el turismo, la salud (éste tema dará pie a otro artículo que estoy ideando sobre biotecnología y bio informática, con la aportación de varios colaboradores), la administracion pública del Estado, el trasfondo social y los cambios que conlleva tener aparatitos (gadgets) por todas partes, qué NO hacer (sobre seguridad, privacidad, abusos, o trastornos) y unas conclusiones de esta serie de artículos, que espero vayáis compartiendo y comentando 😉

Conforme vaya publicando, aparecerá cada uno de los títulos enlazado al artículo correspondiente.

I.    Turismo para techies
II.   Próximamente
III.  Próximamente
IV.   Próximamente
V.    Próximamente
VI.   Próximamente
VII.  Próximamente
VIII. Próximamente
IX.   Próximamente
X.    Próximamente

Aunque éste sea un blog personal, me gustaría conocer vuestra opinión y aprender de las ideas que podáis aportar. Además podéis comentarlo en Twitter

Google Voice Search en la intimidad

Vamos a descubrir qué esconde el renovado método de búsqueda por voz que incluye Google en su nuevo Android 4.1. No voy a hacer una review al uso, ya que considero que existen blogs excelentes con los que estar al día. Me voy a centrar en el trasfondo de la estrategia de Google en la personalización de sus servicios.

Veamos las novedades

Podríámos referirnos a la última conferencia de Google I/O como aquella en la que se dio una gran importancia a la integración de Google y sus facilidades en la vida diaria. Esto lo podemos ver en los casos del Nexus Q (centro multimedia integrado en la casa) o de  Project Glass (poniendo el acceso a la nube en nuestras propias gafas). Como siguiendo la lógica dictada por la hipótesis del uncanny valleyse busca el modo de implementar mejoras tecnológicas de la manera más cómoda y agradable posible.

Por ello una de las cosas más esperadas y que nos llaman la atención al comenzar a probar la búsqueda por voz es la naturalidad de la voz, menos robótica y más receptiva. Se han acercado a la mejor baza de su principal competidor (Apple y su asistente Siri), y es que podremos buscar información delante de cualquiera sin ningún rubor; ¿Cómo? Pues ya no nos vemos limitados a pronunciar dos o tres palabras del tipo mapa de Alicante  o fotos de gatitos (que también), sino que podremos estar en medio de una conversación con los amigos, tocar el botón de búsqueda y seguir hablando (ésta vez con el smartphone), ya que nos va a entender igualmente.

Otras funciones interesantes son la traducción y la definición de palabras (con pronunciación y sinónimos incluídos), con lo que cada vez más servicios de la omnipresente G están al alcance de la voz.

Por último, pero no menos importante, entra en acción Graph Knowledge. No es nuevo en esta función, pues ya lo vimos anunciado en las búquedas web, pero ahora nos trae sus bondades a los terminales móviles. Ahora cuando preguntemos datos concretos, como fechas de nacimiento, altura de un edificio representativo o

Cómo funciona

Google se basa en las denominadas hotwords, una serie de comandos que Voice se encarga de detectar y así decidir de qué modo responder. Por ejemplo, podemos poner una alarma a cierta hora y con una nota determinada, o pedirle que nos ponga música mencionando el nombre del artista o la canción. En esos casos, Android utilizará las aplicaciones de Reloj/Alarma, YouTube o Play Music. No obtendremos el mismo resultado si pronunciamos el nombre de un contacto de nuestra agenda, que si lo hacemos precedido de una acción (enviar mensaje, email…); en cada caso, respectivamente, tendremos acceso directo al envío de SMS, a GMail o a la tarjeta del contacto. Amén de llamar directamente, acción que no es nueva pero sigue funcionando como debe. Merece especial mención la opción de reconocimiento offline, disponible en numerosos idiomas, que nos permitirá seguir realizando acciones (evidentemente las búsquedas en internet requieren conexión) como enviarnos una nota o las ya mencionadas.


Me gustaría insistir en la tremenda mejora de reconocimiento con respecto a versiones anteriores. Quiero compartir una búsqueda que acabo de hacer: hago una pregunta como “Why did Google Wave close” y, como mi inglés no está muy perfeccionado, he pronunciado mal. Google Now subraya las que considera palabras más relevantes y se da cuenta de que no tiene mucho sentido la palabra ghost, así que me sugiere close. Es impresionante la capacidad de comprensión contextual (basada en los resultados de búsqueda, supongo).

Qué podemos esperar

Pronto podremos dar órdenes relacionadas con el funcionamiento del teléfono. A saber, encender/apagar bluetooth, wifi, y seguramente apagar o silenciar el teléfono.

Google deberá trabajar en evitar el rechazo que puede provocar el miedo a perder el control sobre nuestra privacidad. Y es que no todos están dispuestos a que Google sepa más y más sobre nuestros hábitos o cuestiones personales (¿llegará el día en que situaciones como la de la viñeta que tenéis abajo sean cotidianas?).

A modo de curiosidad, en Japón (de acuerdo, “es otro mundo”, nos “llevan años de ventaja”, etc.) se están utilizando los chips NFC (detectores de proximidad) que incluyen muchos teléfonos para, en el metro, mostrar publicidad personalizada (noticia en inglés).

"Llama a mi novio."
¿Estás embarazada?
"Siri, simplemente llama a mi novio."
No tenemos por qué involucrarle. Ésta es tu decisión. Yo puedo encargarme de todo.
"Siri."
No tiene por qué enterarse de nada. Sería como si nunca hubiera ocurrido. Solucionado.

Enlaces de interés:

Google Now y el verdadero SMARTphone que está por llegar.

Con la última actualización de Android (4.1 Jelly Bean) han llegado numerosas mejoras al sistema operativo, entre las que destacan: una mayor fluidez al optimizar las animaciones de transición entre menús y aplicaciones, el rediseño de las notificaciones (ahora personalizadas y con mayor interacción sin necesidad de acceder a las app) o el sencillo pero agradecido detalle de poder mover widgets abriéndose espacio a su paso. Pero sin duda lo que más destacaría se llama Google Now.

Resulta que todos teníamos un smartphone (teléfono inteligente, literalmente) pero no siempre nos demostraba ser merecedor de tan afamada etiqueta, por lo que los gigantes de Mountain View han dado un gran paso en la consecución del logro de la ingeniería del que todos hemos oído hablar: la inteligencia artificial.

Google Now significa que el mayor servicio de búsqueda de información, que además integra algunas de las mejores aplicaciones en todos los ámbitos (traducción, calendario, GMail, YouTube, Maps, Earth…), nos brinda la posibilidad de aprovechar todos los datos que tienen sobre nosotros (hábitos, preferencias, información que hemos compartido o localizacion, por citar sólo algunos ejemplos). Claro que esto puede verse de forma alarmista, pero en primer lugar hay que ser consciente de que, salvo que nos hayamos ocupado de evitarlo, éste y muchos otros colosos tecnológicos ya poseen, de hecho, muchísima información que venden a terceros. ¿Qué mejor que aprovecharlo de modo que tengamos un servicio más personalizado capaz de pensar por nosotros?

Como podéis ver, se adapta a multitud de situaciones y la clave de su eficacia está en el hecho de adelantarse a tus necesidades. Si, por ejemplo, tienes una cita dentro de una hora, no sólo te mostrará la nota del calendario con la hora y el lugar, sino que, en cuanto salgas de casa, se encargará de mostrarte la información meteorológica, el tráfico en carretera y las indicaciones en el mapa para que llegues sin problema. Del mismo modo, si nos acercamos a una estación de autobuses, nos mostrará los horarios y encontraremos lugares cercanos en los que esperar mediante Local Places.

Si salimos al extranjero, además de tener a nuestro alcance traducciones al idioma pertinente o el cambio de moneda, nos muestra la hora local en nuestro lugar de origen, los vuelos de vuelta , o la distancia a la que estamos.

Todo esto supone un cambio en la manera en que interactuamos con nuestros teléfonos. Ya no es totalmente necesario introducir nuestros criterios de búsqueda, porque Google imagina lo que necesitamos, lo que nos puede interesar en cada momento. Evidentemente Google Now aprende con la experiencia, por lo que conforme lo utilizamos se vuelve más preciso. Un ejemplo de esto: si hemos consultado información sobre los resultados en las últimas jornadas de la liga de fútbol, sabrá cuándo avisarnos sobre el marcador del próximo partido. O, por citar otro caso, si entramos a un restaurante nos enseñará las opiniones de otros clientes y los platos que recomiendan.

Pero esto no es todo. Como Google sabe que no puede quedarse atrás en la carrera con sus competidores, ha mejorado sustancialmente su servicio de búsqueda por voz. Este es un avance que comentaré en el próximo artículo, así que espero conocer vuestra opinión (tanto si ya lo habéis podido probar como si no) y responderé gustosamente cualquier duda o comentario que queráis compartir.